Recientemente ha publicado la SEFAC (Sociedad Española de Farmacia Comunitaria) un informe donde pone de manifiesto las consecuencias de la carencia de las vitaminas.
Podríamos resumirlo diciendo que la carencia de vitaminas produce en el organismo fatiga, desánimo, cansancio muscular, apatía y hasta alteraciones en la conducta.
La creencia de que ciertos alimentos como el pan o las patatas engordan hos hacen huir de su consumo perdiendo por ello todo su aporte vitamínico, cuando un consumo razonable no repercute negativamente. Mención especial para las frutas y verduras y en especial para no descartar la piel de las primeras, pues es dónde se encuentra la mayor cantidad de vitaminas.
Un especial cuidado y seguimiento en personas de edad avanzada ya que suelen caer en una dieta monótona causada quizás por su poco apetito.


